Las aventuras en el Planeta Azúcar

En Planeta Azúcar viven los Sugars. Aunque se parecen mucho a nosotros, los Sugars son unos divertidos personajes con pasteles sobre sus cabezas. 

A ellos les gusta hacer las mismas cosas que a los humanos: bailar, pintar, jugar, nadar… pero sobre todo:

Reír

Sus pasteles son muy divertidos porque crecen cuando comen y se van haciendo pequeñitos mientras hacen cosas. Ahí dentro, los Sugars guardan la energía que necesitan para funcionar; porque ellos, como nosotros, no podrían moverse sin energía.

ILUSTRACIONES: GLORIA FULQUET

TEXTO: CRISTINA PINDADO

Los Sugars funcionan con un sistema de programación muy complejo, lo llaman el Libro de los Cuentos y solo puede leerse en unas máquinas especiales. Y no hay dos libros iguales, porque no hay dos Sugars iguales.

En Planeta Azúcar, además de estos personajes también vive Mután: 

un mago malísimo

que siempre está buscando la manera de cambiar los cuentos de los Sugars. Y a veces, cuando cambia un cuento, cambia toda una historia.

No te preocupes por ellos ¡También hay magos buenos allí! Son

los Duendes Tutticolori

Ellos viven en el Palacio de Cristal, el sitio donde arreglan a los Sugars cuando se estropean.  Está situado en la cima de Montaña Susto, una de las más altas de Planeta Azúcar.

Algunos Sugars llegan muy estropeados al Palacio de Cristal y tienen que quedarse un tiempo allí. Por eso, los Duendes Tutticolori crearon

el Hotel del Palacio

es ahí donde comen y duermen los Sugars mientras los arreglan.

Ahora que ya conoces un poco más sobre Planeta Azúcar, quiero contarte algunas de sus HIstorias

¿quieres estar al día?

Suscríbete y entérate de las novedades en el Planeta Azúcar

La trilogía

Estamos trabajando en una colección de cuentos sobre el hiperinsulinismo congénito (HI), una enfermedad poco frecuente que causa «bajadas de azúcar» recurrentes por defectos en el mecanismo de secrecion de la insulina.

Paula y el Pastel Gigante

El día que Paula llegó a Planeta Azúcar lo hizo con un enorme pastel sobre su cabeza. Y cuando empezó a comer su pastel creció, creció y creció, igual que el de los demás bebés Sugar.

Creció, creció y creció...

¡Y no se volvió pequeño! Eso, no era lo que hacían los demás pasteles

El pastel de Paula se hizo tan grande que casi no cabía dentro de la habitación. Y claro, como era tan grande pesaba muchísimo, así que la niña empezó a temblar de tanto esfuerzo.

Sus padres al verla temblar subieron pitando por Montaña Susto hasta el Palacio de Cristal, en busca de los Duendes Tutticolori. Corrieron tan deprisa que casi los tienen que arreglar a los tres….

MÁS INFORMACIÓN PRÓXIMAMENTE

El secreto de los Duendes Amarillos

Habían regresado de su viaje a Genom con la certeza de que el hiperinsulinismus congenitus era un maleficio muy poco común

Y ahora, no tardarían en descubrir que Mután tiene muchas maneras de burlar los hechizos de protección de los Duendes Tutticolori.

Sin embargo, los duendes amarillos protegen un gran secreto que quizás pueda ayudarlos esta vez…

El ataque de los Itis

Una noche mientras Paula está plácidamente dormida, un extraño ser se pasea por su nariz y…

¡ACHÚS!

Oh no, los Itis han logrado cruzar

¿Podrán ayudarlos esta vez los duendes Tutticolori en su lucha contra los secuaces de Mután?